La ectoína (ácido 1,4,5,6-tetrahidro-2-metil-4-pirimidinacarboxílico) es un compuesto natural presente en una variedad de bacterias. Es un soluto compatible que ayuda a los organismos a sobrevivir a una presión osmótica extrema actuando como un osmolito como sustancia protectora. La ecrina es abundante en microorganismos halófilos.