Vistas: 13 Autor: Editor del sitio Hora de publicación: 2023-04-29 Origen: Sitio
La ectoína (ácido 1,4,5,6-tetrahidro-2-metil-4-pirimidinacarboxílico) es un compuesto natural presente en una variedad de bacterias. Es un soluto compatible que ayuda a los organismos a sobrevivir la presión osmótica extrema actuando como un osmolito como sustancia protectora. La ecrina es abundante en microorganismos halófilos y confiere resistencia al estrés por sal y temperatura. Ectothiorhodospira halochloris se descubrió originalmente en el microorganismo Ectothiorhodospira halochloris, pero desde entonces se ha encontrado en una amplia gama de bacterias Gram negativas y Gram positivas. Otras especies bacterianas en las que se ha encontrado ectoína incluyen:
Brevibacterium flaxenum.
Halomonas elongata.
Halococo.
Pseudomonas stutzeri
Halomonas titanicae.
Halorhodospira halophila.
Halomonas ventosae.
Biosíntesis
La ectoína se sintetiza a partir del ácido aspártico β-semialdehído mediante tres reacciones enzimáticas consecutivas. Los genes implicados en la biosíntesis se denominan ectA, ectB y ectC, que codifican la L-2,4-diaminobutirato acetiltransferasa, la L-2,4-diaminobutirato transaminasa y la L-ectoína sintasa, respectivamente.
Uso en cosmética
La ectoína se utiliza como ingrediente activo en productos para el cuidado de la piel y el sol. Estabiliza las proteínas y otras estructuras celulares y protege la piel del estrés, como la exposición a los rayos UV y la sequedad.
Uso medico
Debido a sus propiedades estabilizadoras de proteínas, la ectoína se ha evaluado como tratamiento tópico para la fiebre del heno. Los aerosoles nasales que contienen ectoína fueron tan eficaces como el cromolín y, según se informó, fueron bien tolerados por los pacientes. Está disponible en farmacias sin receta en la UE.